Con motivo del día de Arafat
Día de Arafat; una oportunidad para compensar a quienes se vieron privados de las Noches del Decreto
El día de Arafat constituye una de las mayores oportunidades de servidumbre y retorno hacia Dios; un día en el que incluso quienes se vieron privados de las Noches del Decreto pueden incorporarse a la caravana de la gente del espíritu y alcanzar elevadas estaciones espirituales. Los maestros de la ética islámica han recomendado que el creyente, desde el mediodía del día de Arafat, se entregue al examen de conciencia, al arrepentimiento, a la súplica y al diálogo íntimo con su Señor, sin olvidar incluir también a los demás en sus oraciones. Tal como se ha transmitido del Imam Musa al-Kazim —la paz sea con él—: quien suplica por los demás, Dios le concede para sí mismo cien mil veces más.
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